ffe


Ya están las fotos de ffe en el que participé este mayo en Reggio Emilia, Italia...
:-)


The Festival of European Photocopy 'ffe', is the copy of a festival that does not exist.
Description
The Festival of European Photocopy 'ffe', is the copy of a festival that does not exist but that through the reproduction of a surface is manifested in space and time. skips the toner, paper jam occurs, a flashing red signal indicates that something is not working, is out of control. But nothing stops, this system is not fed with sheets of paper but with the ideas and the repetition becomes the affirmation on a larger scale of an intention. Accessible to all. Because the opera is already in itself a replica of the original, the first, the second, the third, the fourth, ..., and in the exact moment when the paper comes out of the slot it becomes public domain, like a image posted on the web. Billed as a festival in black and white, 'ffe' in a moment of great tension, economic, cultural and political, invites the community to rewrite a story, starting from a blank sheet of paper and the strength of utopia.








INDEX FALLS – SANTIAGO MORILLA

The invisible hand / Por Gómezdelacuesta
(Aqui el PDF en italiano e inglés)


Give me that which I want, and you shall have this which you want.
Adam Smith, The Wealth of Nations, 1776.

Dadnos lo que necesitamos y tendréis lo que anheláis, eso nos dicen, eso nos prometen, pero siempre en el mismo orden, no hay forma de saltárselo, primero nosotros y luego ya veremos. Deberíamos olérnoslo, apesta, suena a promesa incumplida desde el mismo momento en que la pronuncian, suena a burdo chantaje, a trampa ruin, a timo de la estampita, a tocomocho, suena a sexo del malo, a jugar con nuestras expectativas y frustrarlas, a aprovecharse de nuestro egoísmo y de nuestras ambiciones, pero también de nuestra bondad y de nuestros afectos. Algunos intuyen que les van a engañar pero todos seguimos comprando, seguimos dándolo todo sin apenas esperar nada a cambio, y lo que llega es esa nada, o algo peor, mucho peor. La culpa es nuestra, somos cómodos, insolidarios y facilones, por eso nos la siguen metiendo, por eso y porque el capital nunca habla claro, porque miente por boca de su vocero, por la boca de ese libre mercado que le hace de esbirro, de matón, de mercenario.

Un mercado libre que de libre no tiene nada, una mano invisible e impoluta que todo lo regula, Adam Smith también nos la coló, les dio la excusa perfecta, se inventó una teoría para arreglar cualquier desastre, una mano invisible que deja las cosas en su sitio, sin director, sin dueño, en fin, verlo para creerlo, y nosotros, sin verlo, vamos y nos lo creemos. La realidad es que el mercado lo dictan siempre los mismos, los mismos perros que ni siquiera hacen el esfuerzo de cambiar sus collares, nuestra memoria de pez se lo permite, justo después de ser apaleados ya lo hemos olvidado, ni siquiera las heridas, todavía presentes, nos hacen recordar lo que acaba de pasar, somos pececillos, hijos de pececillos, que caen en la red una y otra vez, como ahora, como siempre. Ellos sólo tienen que extender la malla, izarla y hacer caja. Mientras, desde arriba, la mano invisible cierra el puño y levanta un dedo, el dedo corazón.

Y esa red, como buen artefacto de pesca, no para de bajar y de subir, cargada de unos beneficios que sólo aprovechan ellos, los de arriba. Su ciclo es constante, eficaz y demoledor, no hay más que ver los gráficos, los balances de las oligarquías financieras, de los monopolios industriales… Sus líneas de cotización en bolsa son los dientes de una sierra que va amputando ilusiones, esperanzas y vidas: subimos pensando que podemos y cuando ganamos altura, cuando empezamos a confiarnos con la expectativa inminente de ser felices, la misma mano invisible que nos aupó nos deja caer hasta los infiernos. Una caída libre que también tiene poco de libre, siempre caes hacia abajo, en línea recta y a una velocidad que la gravedad va acelerando sin solución de continuidad, el golpe suele ser fuerte, muy fuerte, como el de las figuras humanas que proyecta Santiago Morilla sobre estas canteras de mármol en Carrara, una piedra bella y dura contra la que romper nuestros huesos, contra la que partirnos el cráneo, sobre la que esparcir nuestros sesos.

Y es que la lucha diaria comparece aprisionada en la estricta pirámide que nos marca esta sociedad desquiciante y alienada, una figura geométrica de base amplia y vértice exclusivo, único, puntual, un espacio cenital reservado para unos pocos que nos miran desde las alturas, sin descender al lodo, una visión privilegiada para los coreógrafos que marcan las contorsiones inauditas a las que estamos sometidos para apenas malvivir, para apenas respirar y no morir ahogados en este férreo triángulo económico que nos estrangula, en esta cárcel contemporánea de formas clásicas que nos oprime, en esta prisión que pone a prueba nuestra elasticidad para tratar de llevarnos a nuestro punto de fractura. Este peculiar frontón contiene los cuerpos retorcidos de todos nosotros, deformados hasta la aberración, hasta una postura tan forzada que es casi incompatible con la vida humana. Santiago Morilla recoge esta cruel iconografía de un nuevo poder -que en realidad es el mismo de siempre- y trata de abrirnos los ojos, de hacérnoslo evidente, trata de que entendamos dónde estamos y lo que nos están haciendo, para que, todos juntos, unamos fuerzas y empujemos, para que rompamos el marco que nos encierra en lugar de machacar nuestros huesos. Y después del destrozo, después de la ruina del enésimo imperio, vendrá Lord Elgin de nuevo -que seguirá sin ser un caballero- y recogerá los restos, y con ellos hará un museo, y nos volverá cobrar entrada por ver lo que era nuestro.

Ascensión Amaro COLECCIÓN (vol.1)



Tengo el placer de participar en uno de los proyectos más interesantes a los que me han invitado últimamente: Ascensión Amaro me plantea una expo pensada y formalizada por y para su galería virtual en INSTAGRAM.

El viernes 14 de junio, después de haber mostrando las piezas resultantes en las redes sociales como nuevo soporte expositivo, se transforma en formato físico a través de más de 70 fotografías de 15 x 15 cm, una exposición con 18 artistas y 90 fotografías que se podrá ver en el Espacio SIN TÍTULO (La Galería de Cano Estudio, c/ Alameda 6, Madrid).

Con los artistas:

Silvia Prada, Nacho Canut, Rubenimichi, Ricardo Cavolo, Germán Gómez, Vicky Uslé, Miguel Ángel Gaüeca, Sean Mackaoui, Santiago Morilla, Lázaro al Cuadrado, Juan Baraja, Bubi Canal, Chechu Álava, Eduardo Sourrouille, Juan de Marcos...

Más info: 

www.plataformadeartecontemporaneo.com/pac/obras-realizadas-con-el-telefono-movil-coleccion-ascension-amaro-volumen-1/
www.canoestudio.com/galeria/index.php







"CAÍDAS DE INTERIOR"
Santiago Morilla:

Es callejero, atrevido, tecnológico y artesanal al mismo tiempo. Se expresa con los pinceles y el spray, directamente en las paredes, azoteas y plazas, pero también sobre el papel, en vídeos e instalaciones en galerías y, en su nueva individual en el Museo del Marmo de Carrara (Italia) el próximo mes de mayo, también con bajorrelieves de mármol (¡un gusto que vuelva la talla clásica al arte contemporáneo!). Santiago Morilla (Madrid, 1973), @santiagomorilla para los Instagramers, es un poeta urbano y detonador: sus figuras, a menudo atrapadas, siempre me recuerdan lo que fuimos y lo que seremos. Acaba de regresar del Alentejo, donde participa en la célebre Trienal rural, y esta semana es mi artista residente con su serie ‘Caídas de interior´, en la que, según sus palabras: “He preferido seguir una línea más intimista, trabajada con dibujo proyectado sobre interiores en clave de luz baja”. Disfruténla desde mañana...





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